Los cartones de Antonio González. Ángel Calvo Ulloa

2017 / Ángel Calvo Ulloa / Cardboard / Cardboard Paintings / Galeria Miquel Alzueta / Solo shows / Studio / Textos
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Los cartones de Antonio González
Ángel Calvo Ulloa

Recuerdo la tarde en que el pintor Din Matamoro me contó su último proyecto. Pintar se había convertido en un lujo y ante esa imposibilidad, la composición sobre el lienzo se desplazó momentáneamente a la tabla de cortar sobre la que él prepara diariamente el almuerzo de su familia. Los restos de alimentos definían figuras que tras ser fotografiadas se iban directas al cubo de la basura. Dibujar sobre las páginas de decenas de dietarios ya había sido durante años una técnica habitual que respondía a una necesidad incontrolable para uno de los mejores pintores que conoceré jamás. Es sorprendente comprobar cómo la pintura llega a convertirse en una condena. Dice José María Parreño que el arte es un sistema digestivo capaz de convertir los impulsos criminales en detritus maravillosos. Tanto, que quienes los contemplan aspiran a producirlos. Pero se equivocan si piensan que pueden hacerlo evitándose el ardiente alimento, la impredecible y penosa digestión.

Hace días descubría de manos de otro pintor los Cuadernos amarillo, rojo, verde y azul de Pedro Casariego Córdoba. En su caso la escritura y la pintura pesaron demasiado. Dijo Quico Rivas sobre él que había sido uno de esos cometas que proceden del fondo del universo y, cuando se acercan o rozan nuestro pequeño mundo, siembran la alarma pero al tiempo nos fascinan.

Me enfrento entonces a un encargo de Antonio González, que me propone escribir un texto a propósito de sus Cardboard Paintings. Una serie de pinturas monocromas realizadas efectivamente sobre pequeños cartones, cuyas capas se superponen generando formas básicas y relieves que evidencian un proceso concienzudo en lo compositivo, pero que sin embargo evita soluciones formales depuradas. González registra hasta la saciedad y por medio de fotografías y vídeos cada una de estas piezas, en solitario y en relación con las demás. Siempre en relación consigo mismo, con sus pies y sus manos, que sostienen y muestran a la cámara los pequeños detalles de cada pintura. 

Cardboards Paintigs Works
Materials: Spray on cardboard
Dimensions: Dimensions variable
Date: 2017

No es aleatorio el soporte, son cartones encontrados en la calle los que él me muestra, porque quizás pintar sobre bastidores entelados u otros materiales se haya vuelto también un lujo y esta sea una salida a la desesperada que habla inevitablemente de precariedad, pero también de necesidad satisfecha. O quizás su interés por el cartón responda únicamente a una decisión estética, a pintar sobre lo que uno tiene a mano sin dar demasiada importancia a otras cuestiones que en realidad deberían no tenerla. En todo caso, lo que agrada es la frescura con que son tratados, la reducida gama cromática –que recuerda efectivamente a esos cuadernos póstumos de Pedro Casariego Córdoba- y la falsa facilidad del gesto. En alguna ocasión comentó Lucio Fontana: Hace un tiempo, un cirujano que vino a mi estudio me dijo que “esos agujeros” podría hacerlos él perfectamente. Le contesté que yo también sé cortar una pierna, pero después el paciente se muere. Si la corta él, en cambio, el asunto es distinto. Fundamentalmente distinto.

Lo bonito de la pintura es cuando parece fácil, porque es en esos casos cuando se urde la humillación. Contrario a una aparente indiferencia, en estos trabajos de Antonio González la pintura se ve dotada de una condición de artefactualidad que evidencia no un ejercicio tedioso, sino la convicción de que lo que se está haciendo se está haciendo a conciencia.   

Cardboards Paintigs Works
Materials: Spray on cardboard
Dimensions: Dimensions variable
Date: 2017

Como generalmente en la obra de González, el ejercicio se estira casi hasta la obsesión, desmembrando una a una las variaciones de cada movimiento, diseccionando el acto de pintar hasta unos límites que generan un resultado de logro estadístico, que provoca una sensación desconcertante. Estas pinturas sobre cartón podrían recordar al ajedrez, que se estudia jugada a jugada en base a unos movimientos fijos, pero que siempre se reserva el comodín de la sorpresa, el despiste a causa del cansancio. La levedad implícita del soporte choca mentalmente con la sensación de gravedad que presentan esas pequeñas composiciones, con lo cual no resultaría extraño en ningún caso si cada una de ellas pesase lo equivalente a su tamaño en plomo. Las Cardboard Paintings de Antonio González recuerdan a las pesas de un forzudo de circo, aparentemente insostenibles, con una presencia que lo afecta todo, con un gesto al soportarlas que provoca en el espectador una mueca de niño. Lo importante no es saber dónde está el truco, sino más bien que el truco, sabiendo que es truco, sigue surtiendo efecto. En cualquier caso, celebro las palabras de Teo Soriano cuando afirma que de lo que se trata es de pintar con honestidad, incluso cuando lo que uno hace pueda llamarse o no pintura.

Cardboards Paintigs Works
Materials: Spray on cardboard
Dimensions: Dimensions variable
Date: 2017